domingo, marzo 22

Like the Angel

"Yo te recuerdo,
eras la almohada en que reposaban mis sueños"


Es cómo empezar de nuevo, como si fuese otra vida, otros días, otras estaciones, otros cambios, panoramas, rutina, fríos, alegrías, tristezas, emociones, ira, rabia, llanto, todo de nuevo, pero esta vez sin tí. No cabe duda de lo importante que fuiste en mi vida, espero que no te quepa duda, pero es la decisión correcta, es lo único que creo es correcto en este momento. Tengo ganas de irme lejos, bien lejos, desconectarme de todo lo que se relacione con esto. Porque no creas que no me duele, no creas que para mí es fácil acabar con un año y diez meses así como si nada, porque es una sensación muy extraña, muy fuerte, ahora todo será distinto, pero sé que es mejor y aunque no creas nada de lo que digo, sé que en el fondo sabes que todo es verdad. Sé que tratamos de arreglar las cosas y aunque suene redundante "intentamos intentarlo" pero no funcionó, por eso creo que es mejor que ya no estés más, al final era un daño mutuo, perdoname por haber hecho que todo dependiera de mí, no pretendía ser así, pero ya no pude engañarte, no pude engañarme, creo que lo que más de duele de todo esto eres y perder todo lo que conseguimos un día, todo lo que conseguiste hacer en mí. Pero a pesar de todo, yo siempre estaré para tí, aunque deteste que diga eso, quiero cumplirlo, te juro que lo que más quiero en el mundo es cumplirlo, tal vez no ahora, tal vez no mañana, es muy pronto, pero lo haré, y espero sea pronto. Por favor dejame hacerlo, al menos dejame cumplir eso. Yo te lo juré, y puede que haya roto otras promesas, pero sabes que de eso nunca me he retractado, y tampoco pretendo hacerlo, sólo necesito que al menos de esa forma me permitas quedarme. Quiero que sepas también, que te anclaste en mi corazón, en mi mente y mi memoria, y ya te quedaste para siempre, y no quiero borrar todos esos hermosos recuerdos que creamos juntos, todas esas tardes, todas esas noches, todas las mañanas que pasamos juntos cuándo lo único que importaba eramos nosotros mismos.
Gracias infinitas por haber crecido conmigo y por dejarme ayudarte a crecer, por haberme dado tu mano y jamás dejar que la soltara, por ayudarme a cruzar todas las oscuridades, todas las tempestades, gracias por hacer que me diera cuenta que el amor de pareja, recíproco, existe, y que es más fuerte que cualquier barrera, gracias por haber cambiado mi vida Titón, Gracias por haber sido "La almohada en que reposaban mis sueños". A tí, gracias.

lunes, julio 7

Belle epoque




Debería estar estudiando, trabajando, lo que sea, pero ya estoy harta. Me siento sometida a todo esto, al colegio, a esta ciudad, a las personas, me siento tan hastiada.
Más que nada a este sitio, y con "este sitio", me refiero a todo, es que tal vez esta ciudad apestosa me hace odiar tanto a todo lo demás. Necesito aire, necesito tiempo, mucho tiempo, a pesar de que en muchas ocasiones me dedico solo a perderlo, de veras que en este momento es tan necesario. Detesto tener que postergar unas cosas para poder hacer otra, que a las finales ni siquiera resultan con frutos porque mi cabeza esta vacía, plana, todo el tiempo rodeada con lo mismo, ya no tengo ninguna espectativa, ninguna meta, ya es todo tan cotidiano y monótono que ni siquiera un aire de novedad tienen las cosas.
Ya todos están lejos, todas esas personas perfectas, esenciales, aquellos que complemetaban mi vida y la hacían ser lo que era, están todos tan lejos, así, de pronto, cómo si de un día a otro todos ya no existieran, si, es verdad, ellos aún están, pero tan lejos, tan tan lejos, y aquella única persona que me va quedando la desperdicio, porque todo me afecta, todo me hace mal, todo me irrita, y todo lo apestoso que pueda estar sucediendo en mi vida recae en él. Lo peor es que ni siquiera me doy cuenta a tiempo, siempre resulta ser tarde para todo, hasta la música me hace sentir monótona. Se dan cuenta! hasta aquello que me desconecta por unos minutos de toda la mierda que circula a mi alrededor, aquellos ruidos perfectos que son más necesarios que muchas cosas en mi vida se vuelven cotidianos e iguales. Ya no puedo, de verdad que ya no. necesito dormir, pero por mucho, descansar, y poder darme cuenta que ya todo es distinto, que todo ha cambiado, pensar que todo eso era una capa dura, una coraza, que cubría todo lo bueno, pero que para poder quebrarse necesitaba un pequeño golpesito por parte de todos, poder ver que el aire está limpio otra vez, que podré ver todos los días rostros sonrientes, y no personas grises, caminando por las mañanas a sitios en dónde ni siquiera ellos mismos desean estar.
No sé, después de todo, todos nosotros terminamos ser (una vez más) aquella minoría a la que nadie escucha, porque creen utópicos, pero saben? yo si que creo en utopías :) yo si creo en que podemos mejorarlo todo, con colores, con música, con conciencia, y más que nada, con el simple hecho de confiar, creer y saber, que jamás seremos los únicos que pensemos en esto, que siempre habrá otra persona que sea capaz de recoger la basura del otro para depositarla en un tarrito, siempre hay otra personas, siempre dentro de todo este asqueroso mundo de odio y mierda habrá alguien que sea capaz de pensar en algo más que en si mismo, siempre habrá alguien con esa meta de curar la vida de otro.

martes, enero 29

Si pudiese volver...


"Si vienes por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres"


Definitivamente ya no puedo siquiera escribir cómo lo hacía, creo que tal vez ya ni siquiera pienso cómo solía hacerlo, creo que (aunque me cuesta hacerlo) ya no soy tan pequeña, que ya no tengo siete años cómo querría, sé que no volveré a tenerlos pero... cómo querer ser mayor en un sitio cómo este, en dónde todo y todos te impulsan a dejar tu infancia lo más rápido posible atrás para que puedas pronto ocuparte de tantos deberes, es que ya estás "lo suficientemente grande" cómo para valerte por ti mismo. Yo no quiero dejar de jugar, yo no quiero dejar de esconderme bajo la cama para que nadie me vea, es que simplemente no quiero crecer más... Si, es verdad, tengo sólo quince años, pero siento que ya son tantos y que serán aún tantos más... es que es todo tan bonito cuándo lo vemos desde abajo, desde ese mundo tan inmenso en dónde todo podemos solucionarlo con un beso, un abrazo, con un pequeño dibujito mal pintado que refleja tanta inocencia. es que ahora me doy cuenta de tanto... ahora, en este preciso instante en que se me hace tan difícil escribir todo esto, y recuerdo lo poco que me costaba hacerlo hace unos años. Ahora en este preciso instante que veo el rostro de aquel pequeño niño que vivía en un planeta tan pequeño que alcanzaba sólo para él, que con el sólo hecho de que le dibujaran un cordero podía sonreir, que sufría al creer que su flor no era la única cómo él creía... No sé, es extraño tal vez que me cueste tanto asumir que estoy creciendo pero es que además le temo tanto al futuro a lo que pueda pasar, a los roles que tendré que pronto asumir... a toda esta mierda de vida que queda por delante, pero que más da... esto es un ciclo, y en algún momento volveré a empezar :)

sábado, noviembre 24

Marcel Marceau



"¿Acaso los momentos más conmovedores de nuestras vidas no nos encuentran sin palabras?"


Cuántas veces no nos hemos encontrado en situaciones que emotivas, tan acongojantes que hemos llegado a carecer tan extremadamente de voz que ni nuestras manos son capaces de reaccionar?.
"Recuerdos de un mimo que habla y hace su grito silencioso", así era el nombre del libro que escribía, la verdad no sé si pudo acabarlo, es que tal vez su vida en el silencio estaba ya agotada, estaba ya cansada de mostrar a las personas que las palabras jamás podrán ser un límite para expresar lo que hay dentro de cada corazón, de nuestras mentes, sé que no puedo decir que no era su hora, el egoísmo caracteriza al ser humano, pero aunque ahora está lejos, para mí, él está aquí cómo cada ser que gana su perpetuidad a través de los tiempos, con su arte, su sabiduría, la necesidad de poder crear algo mejor para este planeta, porque hasta en su último suspiro se preguntaba que sería de todo esto si continuaban los enfrentamientos entre países, sé que no puedo decir que no era su hora, pero de verdad extraño su arte, las infinitas emociones que me hacía sentir cada vez que veía tan sólo su rostro, porque en Marcel maceau bastaba su cuerpo para (de)mostrarnos que el silencio no tiene límites, que los límites los ponen las palabras, porque cada ausencia de sonido tiene algo para entregarnos, algo que hacernos descubrir, porque cada ausencia de sonido es capaz de hacernos volar dentro de nuestra propia cabeza, encontrando nuevas respuestas.
son Las alas del silencio.*